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UYSSSSS.... QUE DESPUES TODO SE SABE....


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CUENTOS, MORALEJAS Y OTRAS HIERBAS

Miércoles, 7 Mayo 2008 17:31:22 GMT

NO TE DETENGAS


* No dejes que termine el día sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

* No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

* No te dejes vencer por el desaliento.

* No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.

* No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.

* Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión.

* La vida es desierto y oasis: nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

* Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa y tú puedes aportar una estrofa.

* No dejes nunca de soñar porque, en sueños, el hombre es libre.


Walt Whitman


Sábado, 26 Abril 2008 18:11:11 GMT

CUESTION DE COLORES


Era una ciudad azul,

donde todo era azul,

debajo de un árbol azul,

descansaba sobre el césped azul,

un hombre azul,

todo vestido de azul.

El hombre azul se desperezó

y abrió sus ojos azules al cielo azul.

De pronto vio recostado a su lado

a un hombre verde,

vestido de verde.

El hombre azul, entre sorprendido y asombrado le preguntó:

- ¿Y usted qué hace aqui?

- ¿Yo? -contestó el hombre verde -. Me escapé de otro cuento porque allí me aburría.



Jorge Bucay (Déjame que te Cuente).


Domingo, 20 Abril 2008 16:32:39 GMT

EL ARBOL DE LOS PROBLEMAS


Un carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acaba de finalizar un duro primer día de trabajo. Las cosas no le salieron muy bien, su cortadora eléctrica se dañó y lo hizo perder una hora de trabajo y su antiguo camión se negaba a arrancar.
Ofrecí llevarlo a su casa y mientras íbamos en camino permaneció en silencio.
Una vez que llegamos me invitó a conocer a su familia.

Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando en las puntas de las ramas con ambas manos.

Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación:
Su bronceada cara estaba plena de sonrisas.
Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dió un beso a su esposa.
Posteriormente, me acompañó hasta el auto.
Cuando pasamos cerca del árbol sentí curiosidad y le pregunté,
acerca de lo que le había visto hacer un rato antes.

El me contestó: Ese es mi árbol de problemas.
Sé que no puedo evitar tener problemas, pero no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos.
Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez.


-Lo divertido es, dijo sonriendo, que cuando salgo en la mañana a recogerlos, ni remotamente hay tantos como recuerdo haber dejado la noche anterior…


Lunes, 24 Marzo 2008 19:34:47 GMT

GALLETITAS



Una muchacha llegó al aeropuerto a esperar su vuelo y como debía esperar un rato, decidió comprar un libro y también un paquete de galletitas...

Entonces fué y se sentó en la sala de espera, para descansar y leer tranquilamente...

Asiento de por medio, se ubicó un hombre que abrió una revista y empezó a leer.

Entre ellos quedaron las galletitas.

Cuando la muchacha cogió la primera, el hombre también cogió una.

Ella se sintió indignada, ... pero no dijo nada.

Pensó: ¡Que descarado!!!, si yo estuviera más dispuesta, hasta le daría un golpe para que nunca más se le olvide.

Y cada vez que ella cogia una galletita, el hombre también cogía una.

Aquello la molestaba tanto que no conseguia concentrarse ni reaccionar.

Cuando sólo quedaba una galleta pensó:

¿Qué hará ahora este abusón?

Entonces el hombre partió la última galletita y dejó una mitad para ella.

Ah !! No !!...

Aquello le pareció demasiado. Se puso a sudar de rabia, cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector de embarque.

Cuando estaba sentada en el avión, miró dentro de su bolso y para su sorpresa allí estaba su paquete de galletitas!!!... intacto, cerradito.

Sintió tanta vergüenza !!!

Sólo entonces se dió cuenta de lo equivocada que estaba. Había olvidado que sus galletitas estaban guardadas dentro de su bolso.

El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no había tiempo ni posibilidades para explicar o pedir disculpas... pero sí para razonar.

¿Cuántas veces en nuestras vidas sacamos conclusiones cuando deberíamos observar mejor?

¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?

Y recordó que hay cuatro cosas en la vida que no se recuperan:

1. Una piedra, después de haber sido lanzada.

2. Una palabra, después de haber sido proferida.

3. Una oportunidad, después de haberla perdido.

4. El tiempo, después de haber pasado.



Jueves, 21 Febrero 2008 17:42:46 GMT

LAS DOS VASIJAS



Un aguador de la India tenía sólo dos grandes vasijas que colgaba en los extremos de un palo y que llevaba sobre los hombros.
Una tenía varias grietas por las que se escapaba el agua, de modo que al final de camino sólo conservaba la mitad, mientras que la otra era perfecta y mantenía intacto su contenido.
Esto sucedía diariamente.
La vasija sin grietas estaba muy orgullosa de sus logros pues se sabía idónea para los fines para los que fue creada.
Pero la pobre vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección y de no poder cumplir correctamente su cometido. Así que al cabo de dos años le dijo al aguador:

-Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir por tu trabajo.

El aguador le contestó:

-Cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.

Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo de la vereda; pero siguió sintiéndose apenada porque al final sólo guardaba dentro de sí la mitad del agua del principio.

El aguador le dijo entonces:

-¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Quise sacar el lado positivo de tus grietas y sembré semillas de flores. Todos los días las has regado y durante dos años yo he podido recogerlas.
Si no fueras exactamente como eres, con tu capacidad y tus limitaciones, no hubiera sido posible crear esa belleza.
Todos somos vasijas agrietadas por alguna parte, pero siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.




Lunes, 18 Febrero 2008 11:39:00 GMT

EL PERFUME DE LA MAESTRA


El Perfume de la maestra

Su nombre era Mrs. Thompson. Mientras estuvo al frente del 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira. Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos y les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado Teddy Stoddard.

Ella desde el año pasado había observado a Teddy, notando que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba un buen baño, por lo que comenzaba a ser un tanto desagradable.

Llegó el día en que ella disfrutaba tachar los trabajos de Teddy con un plumón rojo, con una gran X y un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas.

En la escuela donde Mrs. Thompson enseñaba, tenía que revisar el historial de cada niño y había dejado el expediente de Teddy para el final. Cuando al fin lo revisó, se llevó una gran sorpresa.

La profesora de primer año escribió: "Teddy es un niño muy brillante, con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales; es un placer tenerlo cerca".

Su profesora de segundo escribió: "Teddy es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil".

La profesora de tercero escribió: "Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. Él trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas".

Su profesora de cuarto escribió: "Teddy se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase".

Ahora Mrs. Thompson se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos le llevaron sus regalos de Navidad, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Teddy. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel. A ella le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes.
Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con sólo un cuarto de su contenido.
Ella detuvo las burlas al exclamar lo precioso que era el brazalete, mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca. Teddy Stoddard se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir: "Mrs. Thompson, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá".

Después de que el niño se fue, ella lloró por lo menos una hora. Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer y a escribir. En lugar de eso, comenzó a educarlos y puso atención especial en Teddy. Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, respondía más rápido.

Para el final del ciclo escolar, Teddy se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira, de que quería a todos sus alumnos por igual, Teddy se convirtió en uno de los consentidos de la maestra.

Un año después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Teddy, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Seis años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Teddy; ahora escribía diciéndole que había terminado la preparatoria siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Cuatro años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a Mrs. Thompson que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.

Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Dr. Theodore F. Stoddard, MD.

La historia no termina aquí, existe una carta más que leer. Teddy ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse. Explicaba que su padre había muerto hace un par de años y le preguntaba a ella si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio.

Por supuesto Mrs. Thompson aceptó y adivinen: ella llegó usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Teddy recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos.

Se dieron un gran abrazo y el Dr. Stoddard le susurró al oído, "Gracias Mrs. Thompson por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia". Mrs. Thompson, con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo: "Teddy, te equivocas, tu fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia. No sabía cómo educar hasta que te conocí".


Dedicado a Sergi, nuestro FORMADOR y además AMIGO.


Jueves, 31 Enero 2008 17:26:10 GMT

AGUA DEL PARAISO



Un beduino seco y miserable, que se llamaba Harith, vivía desde siempre en el desierto. Se desplazaba de un sitio a otro con su mujer Nafisa. Hierba seca para su camello, insectos, de vez en cuando un puñado de dátiles, un poco de leche: una vida dura y amenazada. Harith cazaba las ratas del desierto para apoderarse de su piel y hacía cuerdas con las fibras de las palmeras, que intentaba vender en las caravanas.

Sólo bebía el agua salobre que encontraba en los pozos enfangados.

Un día apareció un nuevo río en la arena. Harith probó aquella agua desconocida, que era amarga y salada, e incluso un poco turbia. Pero le pareció que el agua del verdadero paraíso acababa de deslizarse por su garganta.

Llenó dos botas de piel de cabra, una para él y otra el califa Harun al-Rasid, y se puso en camino hacia Bagdad. A su llegada, tras un penoso viaje, le contó su historia a a los guardias, según la práctica establecida, y fue admitido ante el califa. Harith se postró ante el Comendador de los Creyentes y le dijo:

-No soy más que un pobre beduino, ligado al desierto donde el destino me ha hecho nacer. No conozco nada más que el desierto, pero lo conozco bien. Conozco todas la aguas que allí se pueden encontrar. Por eso he decidido traértela para que la pruebes.

Harun al-Rasid se hizo traer un cubilete y probó el agua del río amargo. Toda la corte lo observaba. Bebió un buen trago y su rostro no expresó ningún sentimiento. Se quedó pensativo un instante y entonces con fuerza repentina pidió que el hombre fuera llevado y encerrado, con la orden estricta de que no viese a nadie. El beduino, sorprendido y decepcionado, fue encerrado en una celda.

-Lo que nada es para nosotros lo es todo para él. Lo que para él es el agua del Paraíso no es más que una desagradable bebida para nosotros. Pero tenemos que pensar en la felicidad de ese hombre -dijo el califa a las personas de su entorno, curiosos por su decisión.

Al caer la noche hizo llamar al beduino. Dio la orden a sus guardias de que lo acompañasen de inmediato fuera de la ciudad, hasta la entrada del desierto, sin permitirle ver ni el río Tigris ni ninguna de las fuentes de la ciudad, sin darle otra agua que la suya para beber. Cuando el beduino se iba del palacio en la oscuridad de la noche, vio por última vez al califa. Éste le dio mil monedas de oro y le dijo:

-Te doy las gracias. Te nombro guardián del agua del Paraíso. La administrarás en mi nombre. Vigílala y protégela. Que todos los viajeros sepan que te he nombrado para tal puesto.

El beduino, feliz, besó la mano del califa y regresó rápidamente a su desierto.



Viernes, 25 Enero 2008 17:41:43 GMT

AL OTRO LADO DE LA VENTANA



Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el liquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenia que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas.

Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones. Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.

El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas; las actividades y colores del mundo exterior.

La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad.

Según el hombre de la ventana describía todo esto con detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos imaginaba; la idílica escena.

Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que; estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras.
Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía.

Se lleno de pesar y llamo a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.. Tan pronto como lo considero apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana. La enfermera le cambia encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación.

Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para anzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama... y se encontró con una pared blanca.

El hombre pregunta a la enfermera que podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana. La enfermera le dijo:

"Quizás solo quería animarle a usted".


Epílogo:

Es una tremenda felicidad el hacer felices a los demás, sea cual sea la propia situación. El dolor compartido es la mitad de pena, pero la felicidad, cuando se comparte, es doble.

"Hoy es un regalo, por eso se le llama el presente".



Domingo, 20 Enero 2008 19:05:40 GMT

ESO SI ES VIDA!!!!!!




Pienso que la forma en la que la vida fluye está mal... Debería ser al revés!!!
Uno debería morir primero, para quitarse ya ese problema.
Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te larguen cuando ya no seas tan viejo.
Entonces empiezas a trabajar y se trabaja durante treinta o cuarenta años hasta que se sea lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación. Fiestas, parrandeadas, alcohol, salír con hombres o mujeres (según el caso),
que sé yo...., hasta que estás listo para entrar en la secundaria.
Después pasas a la primaria, eres un niño que se pasa la vida jugando sin responsabilidades de ningún tipo.
Luego llegas a ser un bebé y vas de nuevo al vientre materno, y te pasas los últimos nueve meses de tu vida flotando en líquido amniótico hasta que......
....Tu vida se apaga en un tremendo orgasmo...
¡¡¡ESO SI ES VIDA!!




Domingo, 20 Enero 2008 14:28:06 GMT

EL CORAZÓN PERFECTO.

Parábola extraida de la cultura del Tibet.


Un día un hombre joven se situó en el centro
de un poblado y proclamó que él poseía el
corazón más hermoso de toda la comarca.

Una gran multitud se congregó a su alrededor
y todos admiraron y confirmaron que su corazón
era perfecto, pues no se observaban en el ni
máculas ni rasguños.

Sí, coincidieron todos que era el corazón
más hermoso que hubieran visto.
Al verse admirado el joven se sintió más
orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró
poseer el corazón más hermoso de todo el
vasto lugar .

De pronto un anciano se acercó y dijo:
"¿Porqué dices eso, si tu corazón no es ni
tan, aproximadamente, tan hermoso como el mío?

Sorprendidos la multitud y el joven miraron
el corazón del viejo y vieron que, si bien
latía vigorosamente, éste estaba cubierto de
cicatrices y hasta había zonas donde faltaban
trozos y éstos habían sido reemplazados por
otros que no encastraban perfectamente en el
lugar, pues se veían bordes y aristas irregu-
lares en su derredor.
Es más, había lugares con huecos, donde
faltaban trozos profundos.

La mirada de la gente se sobrecogió
- ¿como puede él decir que su corazón
es más hermoso?, pensaron ...

El joven contempló el corazón del anciano
y al ver su estado desgarbado, se echó a reír.

"Debes estar bromeando," dijo.
"Compara tu corazón con el mío...
El mío es perfecto. En cambio el tuyo es un
conjunto de cicatrices y dolor."

"Es cierto," dijo el anciano,
"tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me
involucraría contigo...
Mira, cada cicatriz representa una persona
a la cual entregué todo mi amor.
Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos
a cada uno de aquellos que he amado.
Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo
del suyo, que he colocado en el lugar que
quedó abierto.
Como las piezas no eran iguales, quedaron
los bordes por los cuales me alegro,
porque al poseerlos me recuerdan el
amor que hemos compartido."

"Hubo oportunidades, en las cuales entregué
un trozo de mi corazón a alguien, pero esa
persona no me ofreció un poco del suyo a cambio.
De ahí quedaron los huecos
- dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor
que esas heridas me producen al haber quedado
abiertas, me recuerdan que los sigo amando
y alimentan la esperanza, que algún día -tal vez-
regresen y llenen el vacío que han dejado
en mi corazón."

"¿Comprendes ahora lo que es
verdaderamente hermoso?"

El joven permaneció en silencio,
lágrimas corrían por sus mejillas.
Se acercó al anciano, arrancó un trozo
de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció.

El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón,
luego a su vez arrancó un trozo del suyo
ya viejo y maltrecho y con él tapó
la herida abierta del joven.
La pieza se amoldó, pero no a la perfección.
Al no haber sido idénticos los trozos,
se notaban los bordes.

El joven miró su corazón que ya no era perfecto,
pero lucía mucho más hermoso que antes,
porque el amor del anciano fluía en su interior.




Miércoles, 16 Enero 2008 17:22:53 GMT

UNA HISTORIA PARA COMPARTIR



Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuviera.
El joyero le presentó uno. La hermosa piedra, solitaria, brillaba como un diminuto sol resplandeciente.
El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó.
Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo.
¿Se va usted a casar pronto? - Le preguntó el joyero.
¡No! - respondió el muchacho - Ni siquiera tengo novia.
La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador.
Es para mi mamá - dijo el muchacho - Cuando yo iba a nacer estuvo sola. Alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas. Pero ella se negó y me dio el don de la vida. Y tuvo muchos problemas. Muchos.
Fue padre y madre para mí, y fue amiga y hermana, y fue mi maestra. Me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso.
Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella.
El joyero no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento aquel que se hacía nada más a los clientes importantes.


Lunes, 14 Enero 2008 16:42:28 GMT

UNA BONITA HISTORIA DE AMOR



La historia cuenta que, hace mucho tiempo, un hombre regañó a su hija pequeña de 5 años por desperdiciar todo un rollo de papel de regalo para envolver una caja.

La niña, a pesar de la regañina, dejó la caja envuelta bajo el árbol de Navidad y a la mañana siguiente, cuando todos estaban abriendo los regalos, se la entregó a su padre diciéndole: "Esto es para ti, papi".

Él, sintió vergüenza de la reacción del día anterior y emocionado, abrió el regalo. Pero al ver que en el interior de la caja no había nada, le dijo en tono molesto a su hija: "Señorita, cuando se hace un regalo siempre tiene que haber algo dentro".

La pequeña, medio llorando le dijo: "Pero papi, no está vacía, la llené de besos para ti".

El padre, conmovido, abrazó a su hija y le pidió perdón.

Con el tiempo, la niña creció y se fue a vivir muy lejos. Su padre, cada vez que la echaba de menos, metía su mano en la caja y sacaba un beso imaginario. Así se llenaba de todo el amor que le regaló su hija.



Viernes, 11 Enero 2008 18:00:14 GMT

LA PRINCESA DEL AGUA DE LA VIDA




Erase una vez, cuando no había tiempo, en el país del NO-LUGAR, allí vivía, solitaria en una pequeña cabaña, una pobre muchacha cuyo nombre era Jayda.

La miel

Caminando por el bosque un día Jayda vio que una colonia de abejas había abandonado su miel, y decidió recorgerla.

* La llevaré al mercado, la venderé y trataré de mejorar mi vida con el dinero que consiga – se dijo a sí misma.

Jayda corrió a casa y volvió con un frasco, que llenó con la miel. Pero ella no sabía que la causa de su pobreza era un Jinn maléfico, que intentaba por todos los medios evitar que ella tuviese éxito alguno.

El Jinn despertó, ya que algo le dijo que Jayda estaba comenzando a hacer algo útil, y corrió al lugar con la intención de causar problemas. Tan pronto como vio a Jayda con la miel, el Jinn se convirtió en una rama ligada a un árbol, y empujó su brazo, de modo que el frasco cayó y se rompió, y toda la miel se esparció por el suelo.

El Jinn, aún en la forma de una rama, se reía, moviéndose de un lado a otro con regocijo.

* Esto la enfurecerá – se dijo a sí mismo.

Pero ella contempló la miel y pensó:

- "No importa, las hormigas se comerán la miel y quizás algo surja de ello".

Jayda había visto una hilera de hormigas, cuyas exploradoras ya estaban probando la miel para ver si era útil para ellas.

Las moras

Cuando comenzó a caminar a través del bosque de regreso a su cabaña, Jayda se dio cuenta que un hombre montado a caballo se estaba aproximando hacia ella.

Cuando estuvo solo a unos metros, el jinete levantó ociosamente su látigo y golpeó una rama al pasar.

Jayda vio que era un árbol de morera, y el golpe había hecho que la fruta madura cayese al suelo.

Ella pensó:

"Ésa es una buena idea. Recogeré moras y las llevaré al mercado para venderlas. Quizá algo surja de esto"

El Jinn la vio juntando la fruta y se rió interiormente.

Cuando Jayda hubo llenado el cesto, el Jinn se convirtió en un burro y la siguió silenciosamente en su camino al mercado.

Cuando Jayda se sentó para reposar, el Jinn en forma de burro se acercó a ella, hocicando su brazo.

Jayda le golpeó la nariz, y entonces, de repente, la horrible criatura se revolcó sobre el cesto de moras, machacándolas sobre el camino y el asno Jinn se alejó galopando muy contento entre los arbustos.

La Reina y Jayda

Jayda miró la fruta con consternación. En ese momento, sin embargo, la reina se estaba aproximando en su ruta hacia la capital.

* ¡Parad al instante! – ordenó a los portadores del palanquín – porque esa pobre muchacha lo ha perdido todo. Su burro ha aplastado la fruta y ha escapado. Ella quedará arruinada si no la ayudamos.

De modo que la Reina tomó a Jayda en su palanquín, y se hicieron amigas rápidamente. La Reina dio a Jayda una casa, y Jayda pronto se convirtió en una próspera comerciante por propios méritos.

Jayda y el incendio de su casa

Cuando el Jinn vio lo bien que le iba a Jayda, examinó la casa para ver que podía hacer para arruinarla. El Jinn se dio cuenta de que ella mantenía todas sus mercancías en un almacén detrás de la casa; de modo que prendió fuego a la casa y ala mercancía, y el lugar se quemó hasta los cimientos en menos tiempo que toma el contarlo.

Jayda y las hormigas

Jayda había salido corriendo de la casa cuando olió el humo, y contempló las ruinas con tristeza. Entonces se dio cuenta de que una línea de pequeñas hormigas se estaba formando, y estaban trasladando su reserva de maíz, grano a grano, desde debajo de la casa un lugar de mayor seguridad.

La fuente del agua de la vida

Para ayudarlas, Jayda levantó una gran piedra que cubría su nido. Debajo de ella brotó una fuente de agua.

Mientras Jayda la probaba, la gente de la ciudad se agrupó alrededor de ella y exclamó:

* ¡ El Agua de la Vida! ¡ Esto es lo que ha sido profetizado!

Y le contaron a Jayda, como había sido profetizado que un día, después de un fuego y muchos desastres, una joven que no se afligía por las calamidades encontraría una fuente.

Está sería la última fuente de la vida.

Jayda Princesa

Y así es como Jayda se convirtió en la Princesa del Agua de la Vida, la cual ella aún custodia, y que se puede berber para dar inmortalidad a aquellos que la encuentran al no afligirse por las calamidades..



Jueves, 10 Enero 2008 18:34:24 GMT

EL ESPEJO




En Matsuyama, lugar remoto de la provincia japonesa de Echigo, vivía un matrimonio de jóvenes campesinos que tenían como centro y alegría de sus vidas a su pequeña hija. Un día, el marido tuvo que viajar a la capital para resolver unos asuntos y, ante el temor de su mujer por viaje tan largo y a un mundo tan desconocido, la consoló con la promesa de regresar lo antes posible y de traerle, a ella y a su hijita, hermosos regalos.

Después de una larga temporada, que a la esposa se le hizo eterna, vio por fin a su esposo de vuelta a casa y pudo oír de sus labios lo que le había sucedido y las cosas extraordinarias que había visto, mientras que la niña jugaba feliz con los juguetes que su padre le había comprado.

-Para ti -le dijo el marido a su mujer- te he traído un regalo muy extraño que sé que te va a sorprender. Míralo y dime qué ves dentro.

Era un objeto redondo, blanco por un lado, con adornos de pájaros y flores, y, por el otro, muy brillante y terso. Al mirarlo, la mujer, que nunca había visto un espejo, quedó fascinada y sorprendida al contemplar a una joven y alegre muchacha a la que no conocía. El marido se echó a reír al ver la cara de sorpresa de su esposa.

-¿Qué ves? -le preguntó con guasa.

-Veo a una hermosa joven que me mira y mueve los labios como si quisiera hablarme.

-Querida -le dijo el marido-, lo que ves es tu propia cara reflejada en esa lámina de cristal. Se llama espejo y en la ciudad es un objeto muy corriente.

La mujer quedó encantada con aquel maravilloso regalo; lo guardó con sumo cuidado en una cajita y sólo, de vez en cuando, lo sacaba para contemplarse.

Pasaba el tiempo y aquella familia vivía cada día más feliz. La niña se había convertido en una linda muchacha, buena y cariñosa, que cada vez se parecía más a su madre; pero ella nunca le enseñó ni le habló del espejo para que no se vanagloriase de su propia hermosura. De esta manera, hasta el padre se olvidó de aquel espejo tan bien guardado y escondido.

Un día, la madre enfermó y, a pesar de los cuidados de padre e hija, fue empeorando, de manera que ella misma comprendió que la muerte se le acercaba. Entonces, llamó a su hija, le pidió que le trajera la caja en donde guardaba el espejo, y le dijo:

-Hija mía, sé que pronto voy a morir, pero no te entristezcas. Cuando ya no esté con ustedes, prométeme que mirarás en este espejo todos los días. Me verás en él y te darás cuenta de que, aunque desde muy lejos, siempre estaré velando por ti.

Al morir la madre, la muchacha abrió la caja del espejo y cada día, como se lo había prometido, lo miraba y en él veía la cara de su madre, tan hermosa y sonriente como antes de la enfermedad. Con ella hablaba y a ella le confiaba sus penas y sus alegrías; y, aunque su madre no le decía ni una palabra, siempre le parecía que estaba cercana, atenta y comprensiva.

Un día el padre la vio delante del espejo, como si conversara con él. Y, ante su sorpresa, la muchacha contestó:

-Padre, todos los días miro en este espejo y veo a mi querida madre y hablo con ella.

Y le contó el regalo y el ruego que su madre la había hecho antes de morir, lo que ella no había dejado de cumplir ni un solo día.

El padre quedó tan impresionado y emocionado que nunca se atrevió a decirle que lo que contemplaba todos los días en el espejo era ella misma y que, tal vez por la fuerza del amor, se había convertido en la fiel imagen del hermoso rostro de su madre.




Martes, 8 Enero 2008 16:22:15 GMT

AMIGOS




Dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.

El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:

"Hoy mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro".

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:

"Hoy mi mejor amigo me salvó la vida".

Intrigado, el amigo preguntó:

-¿Por qué, después que te lastimé, escribiste en la arena, y ahora escribes en una piedra?

Sonriendo, el otro amigo respondió:

-Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado, cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.



Domingo, 6 Enero 2008 09:24:12 GMT

LA RANA QUE NO QUISO MORIR



LA RANA QUE NO QUISO MORIR

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.
Todas las demás se reunieron alrededor del hoyo y les dijeron a las dos del fondo que a los efectos prácticos se debían dar por muertas.
Las dos ranas no hicieron caso de los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.
Las otras ranas seguían insistiendo en que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente una de las ranas puso atención en lo que las otras decían y se rindió. Ella se desplomó y murió.
La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritó que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir. Pero la rana saltó cada vez con más fuerza hasta que finalmente salió del hoyo,
Cuando salió, las otras ranas le preguntaron: - ¿ No escuchaste lo que te decíamos ?
La rana les explicó que era sorda. Ella pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y más para salir del hoyo.

ESTA HISTORIA CONTIENE DOS LECCIONES:
La lengua tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día. Una palabra destructiva a alguien desanimado puede ser que acabe por destruírlo. Cualquiera puede hablar palabras que roben a los demás el espíritu que les lleva a seguir en la lucha en medio de tiempos difíciles.
Tengamos cuidado con lo que decimos. Pero sobre todo con lo que escuchamos; no siempre es bueno prestar atención a lo que nos dicen. Escuchemos y utilicemos solo lo que es bueno.
Hablemos de vida, de alegría, de esperanza, a todos aquellos que se cruzan en nuestro camino. Ese es el poder de las palabras.....a veces es difícil comprender que una palabra de ánimo pueda hacer tanto bien.



Viernes, 4 Enero 2008 12:42:24 GMT

TIEMPO VIVIDO



TIEMPO VIVIDO


Esto era un hombre que vagaba por el mundo viajando y viendo nuevas bellezas.
Un día fué a un pueblo, en el había un valle... entró, era un cementerio.
Miró una lápida y comprobó que era de un niño de 8 años, el hombre se asusto siguió mirando y era un niño de 5, otro de 6...!
El hombre aterrado y desolado se sentó en una piedra y comenzó a llorar pues miró todo el valle y la persona con mayor edad no superaba los 12 años.
Llego el cuidador del cementerio y le pregunto:
¿Es por algún familiar?

No señor, vera usted ¿Que maldición es la que hay aquí para que todos los niños mueran? ¿Una plaga? ¿Una enfermedad?
El cuidador sonrrio y le dijo:
Tranquilisece, aquí nunca mueren los niños, verá:
Hay una tradición, desde que un chico cumple los 15 años le dan una libretita, se la cuelgan al cuello y cada vez que disfrutan de algo intensamente se apuntan cuanto duró y que fué... El primer beso, el primer amor, una fiesta con sus amigos...
Cuando mueren miramos en su libretita y sumamos todos los momentos que apuntó, porque en este pueblo pensamos que el tiempo disfrutado intensamente es el tiempo realmente vivido.


Lunes, 26 Noviembre 2007 17:41:11 GMT

DESCIFRA EL ENIGMA




SI CONSIGUES LEER LAS PRIMERAS PALABRAS, EL CEREBRO DESCIFRARÁ LAS OTRAS.




C13R70 D14 D3 V3R4N0 3574B4 3N L4 PL4Y4 0853RV4ND0 A D05 CH1C45 8R1NC4ND0 3N 14 4R3N4,

357484N 7R484J484ND0 MUCH0 C0N57RUY3ND0 UN C4571LL0 D3 4R3N4 C0N 70RR35, P454D1Z05
0CUL705 Y PU3N735. CU4ND0 357484N 4C484ND0 V1N0 UN4 0L4 D357RUY3ND0 70D0 R3DUC13ND0
3L C4571LL0 4 UN M0N70N D3 4R3N4 Y 35PUM4... P3N53 9U3 D35PU35 DE 74N70 35FU3RZ0 L45 CH1C45
C0M3NZ4R14N 4 L10R4R, P3R0 3N V3Z D3 350, C0RR13R0N P0R L4 P14Y4 R13ND0 Y JU64ND0 Y C0M3NZ4R0N
4 C0N57RU1R 07R0 C4571LL0; C0MPR3ND1 9U3 H4814 4PR3ND1D0 UN4 6R4N L3CC10N; 64574M05 MUCH0
713MP0 D3 NU357R4 V1D4 C0N57RUY3ND0 4L6UN4 C054 P3R0 CU4ND0 M45 74RD3 UN4 0L4 L1364 4 D357RU1R
70D0, S010 P3RM4N3C3 L4 4M1574D, 3L 4M0R Y 3L C4R1Ã'0, Y L45 M4N05 D3 49U3LL05 9U3 50N C4P4C35 D3
H4C3RN05 50NRR31R.


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